Una plataforma madura de BPM hace la diferencia.

Los tiempos de calcular el ROI de los proyectos en IT una vez finalizados ya es cosa del pasado. Los altos costos y largos ciclos de implantación, asociados al despliegue de soluciones centrales al negocio, dejaron su lugar a soluciones de valor agregado, orientadas a mejorar la eficiencia organizacional a todo nivel, pero con foco en mejoras de procesos con impactos directos en eficiencia y costos.

En este entorno, BPM (Business Process Management o Business Performance Management) proporciona una alternativa de bajo costo y bajo riesgo.

El objetivo de una plataforma de BPM es mejorar la eficiencia a través de la gestión sistemática de los Procesos de Negocio que se deben modelar, automatizar, integrar, monitorear y optimizar de forma continua. Con BPM la organización inicia la implantación con los procesos críticos en el corto plazo y luego escala la solución hacia varios procesos con impactos notorios (ROI) en el mediano y largo plazo.

Los resultados de las compañías que implantan soluciones de BPM contrastan notablemente con la media del mercado de otro tipo de aplicaciones corporativas de valor agregado. Un estudio reciente de Gartner (www.gartner.com) encontró que el 95% de las compañías que estaban desplegando soluciones de BPM han tenido éxito en el 90% de sus proyectos. Al mismo tiempo, 78% de estos proyectos arrojaron una tasa de retorno interno mayor al 15%, con algunos alcanzando retornos de hasta 100% o 360%. Además de estos retornos financieros, los usuarios insistieron en citar la habilidad de BPM para reducir errores, los niveles de servicio mejorados y el incremento de la visibilidad, como beneficios importantes.

Una plataforma madura de BPM es diferente porque no es estrictamente un proyecto de tecnología, a pesar que utiliza software y se integra a los sistemas de la organización. El punto de inicio para un proceso de negocio normalmente se encuentra fuera de los sistemas ERP o CRM (como por ejemplo, cuando un cliente pone un requerimiento de servicio y no cuando la orden de servicio es capturado por los sistemas).

Un BPM maduro, es decir con una gran trayectoria y especialización en el mercado, ayuda a los colaboradores de la organización que están al frente del campo de batalla a eliminar actividades administrativas para que se puedan enfocar en las tareas para las cuales fueron contratados, facilitando su trabajo. Por ejemplo, los gerentes de riesgo en banca pueden pensar en otorgar o no el crédito y a qué tasas, en vez de concentrarse en cumplir con las reglamentaciones del ente regulador; el departamento de servicio al cliente puede servir a los clientes en lugar de generar burocracia; los gerentes de recursos humanos pueden pensar estratégicamente sobre reclutamiento, retención de talentos, compensación, entrenamiento y administración del rendimiento, en lugar de generar todavía más burocracia. Y así una larga lista de colaboradores dentro de la organización, que ya no ocuparán su tiempo en administrar el papeleo sino en hacer que el negocio funcione mejor, minimizando los tiempos de respuesta y enfocándose en lo que se debe hacer, quien lo debe hacer y en que secuencia. Desde la óptica de BPM lo importante es asegurarle a la organización alcanzar sus objetivos con calidad y ver sus procesos desde de la eficiencia, la mejora continua y la optimización de costos.

Una plataforma madura de BPM no sustituye sistemas preexistentes, los potencia. BPM es diferente porque permite a las organizaciones incrementar la eficiencia de forma significativa sin sacrificar sus anteriores sistemas ya desplegados en toda la organización desde hace años. BPM simplemente conecta las personas y las aplicaciones existentes en el contexto de un proceso interno o externo a la organización. Esto hace posible impulsar las capacidades existentes en una forma más poderosa, compartiendo información entre aplicaciones de forma estrechamente integrada en toda la cadena de valor.

El impacto de una plataforma madura de BPM es enorme, fundamentalmente porque brinda las herramientas que las organizaciones de esta parte del mundo requieren, no sólo para promover un ambiente de mejora continua, sino para atender la sumatoria de detalles que hacen la diferencia en su desempeño del día a día.