La verdadera Gestión del Conocimiento

Las economías del mundo globalizado y especialmente las latinoamericanas no han dejado de andar a los saltos, a partir de los impactos del cambio político, la falta de reformas estructurales, la deuda externa, el precio del petróleo, la inestabilidad de los mercados, la transfiguración del mapa de flujos comerciales y financieros, más un largo etc. En este contexto, los sistemas y métodos de producción y gestión validos hasta hace muy pocos años, han perdido capacidad de respuesta ante los profundos cambios acaecidos en la región y el mundo, afectando las tendencias del consumo, los procesos de generación de bienes y servicios y sobre todo la gestión empresarial, que debe adaptarse rápidamente a estos cambios para posibilitar el crecimiento, y en muchos casos, incluso, asegurar la supervivencia de las organizaciones.

Esta nueva gestión empresarial que se impone, involucra fuertes procesos de gestión del conocimiento, lo que implica el diseño e implementación de sistemas de información y análisis que permitan comprender mejor hacia dónde fluyen los cambios para la toma de decisiones.

Para sobrevivir y tener éxito en este contexto, las empresas deberán poner en práctica nuevos modelos de gestión, orientados a la aplicación de procesos de innovación permanente, para vencer las inercias organizativas y generar oportunidades de mejora y rápida adaptación.

Para conducir estos nuevos modelos, se necesitan nuevas formas de liderazgo. La dificultad de los empresarios y profesionales para liderar dichos modelos no está en entender la tecnología o los sistemas, sino en la capacidad para implementar los mismos en todos los niveles de la organización de una manera dinámica y flexible.

La dirección necesita poseer la visión para anticipar escenarios, siendo extremadamente sensible a las necesidades y a las expectativas de los colaboradores, los clientes y el entorno de la organización. Es decir, el liderazgo deberá romper barreras mentales y culturales, para aplicar un nuevo modelo de gestión que vea bastante más allá de los resultados del último mes.

En este nuevo modelo de Gestión del Conocimiento, se explora el verdadero significado de la calidad de la gestión, tal como es percibida por cada uno de los actores que forman parte o están vinculados de una manera u otra con las actividades de la organización y su cadena de valor.

La Gestión del Conocimiento no es sólo saber hacer sino hacerlo bien y hacer que los demás lo hagan aún mejor.

Las organizaciones que deseen incorporar la Gestión del Conocimiento en su modelo de negocio deberán tener:
  • Una dirección capaz de generar una cultura de mejora, pro actividad y colaboración permanente.
  • Una dirección capaz de construir un sistema de amplia participación en la toma de decisiones y un modelo de retribución por competencias.
  • Una dirección que posea una visión clara del futuro del negocio y de los cambios que la organización debe experimentar para adaptarse a él, a partir de la aplicación de herramientas y soluciones idóneas basadas en TICs.
  • Colaboradores que no sólo entiendan la visión y su contribución a la misma, sino que compartan su análisis y resolución con acceso a la información en todo momento y lugar para transformar dicha información en conocimiento y acción.
  • Colaboradores cuyas actitudes estén alineadas con la misión y visión organizacional, en coincidencia con sus objetivos individuales.
  • Una dirección capaz de impulsar una cultura organizacional que se adapte permanentemente al cambio.
  • Una organización que esté aprendiendo y mejorando continuamente, en una actitud constructiva, no conformista.
  • Una organización que entienda el valor de la capacitación y el diseño de métodos de trabajo e implantación de herramientas, en una filosofía de mejora continua.
  • Una organización que entienda la importancia de la participación de los proveedores en el proceso de desarrollo integrado de productos, diseño de métodos de trabajo y mejora de la gestión.
  • Una organización comprometida con los valores y derechos individuales y colectivos que promueva su responsabilidad social y medioambiental.

El cambio más decisivo y significativo en las organizaciones, el que en definitiva se convierte en el animador del cambio cultural, es la Gestión del Conocimiento como promotor del desarrollo de las capacidades y habilidades de todos sus integrantes. No basta con un buen Programa de Capacitación o la implantación de una herramienta de TIC.

Una vez adquiridos los conocimientos para el desarrollo de técnicas y habilidades se encuentran muchas veces dificultades en su aplicación, bien porque no existe un clima organizativo favorable, bien por falta de profundidad de los conocimientos adquiridos, o bien por interferencias internas o externas. ¿Qué pasa entonces? ¿Para qué sirve todo el conocimiento adquirido o las herramientas si no pueden aplicarse?

La Gestión del Conocimiento es posible gracias a la participación activa de toda la organización en impulsar la correcta aplicación de los conocimientos, herramientas y habilidades.

La Gestión del Conocimiento puede implementarse con éxito, en un entorno de cultura organizacional que privilegia el mejor esfuerzo en el cumplimiento de los objetivos para brindar una mayor satisfacción, no sólo al cliente final, sino a todos los que participan del proceso de generación de valor de un producto o servicio.

Pablo H. Reyes Silberberg Director IntelliGroup – Consulting Bureau